¿Te gusta leer y viajar? 10 ciudades para 10 libros

Hay ciudades, calles y barrios de los que te puedes enamorar a través de un libro. Por eso, elegimos algunos destinos para que viajes sin salir de casa y para que te inspires.

Ponte cómodo, relájate y prepárate, porque estos libros te darán ganas de viajar. Y si tienes alguna recomendación, compártela con nosotros y la añadiremos a la lista.

1.- Boston y El Ruido y la Furia de William Faulkner. La cuarta novela de William Faulkner, El Ruido y la Furia está influida por el Ulises de Joyce y narra la decadencia y destrucción final de una familia del sur profundo desde el punto de vista de sus pintorescos últimos miembros. La historia del Clan Compson narrada a través de varias voces y que en el pasaje de Quentin transcurre por Boston y la universidad de Harvard poco antes de que se suicide.

2.- Budapest y Kornél Esti. Un héroe de su tiempo de Dezs Kosztolányi. A veces es esencial volver a los básicos, a la picaresca, a Don Quijote y al Decamerón. El protagonista de esta obra cumbre del húngaro Dezso Kosztolanyi nos presenta a un personaje interesante, divertido y a veces incluso héroe de una historia impregnada de humor, descubrimientos y aventuras. Es una buena manera de descubrir la joya de ciudad que es Budapest.

3.- Calcuta y El vuelo de las cigüeñas de Jean-Christophe Grangé
¿Por qué no vuelven las cigüeñas de África? El joven estudiante Louis Antioche investigará el misterio que se esconde detrás de este misterio y de la muerte de un ornitólogo suizo. En un periplo lleno de giros interesantes y descubrimientos inquietantes nuestro protagonista viaja por Europa y África para, al final, descubrir la terrible verdad en Calcuta, en el corazón de la India. Esta historia te tendrá pegado al libro hasta que acabes.

4.- Dublín y Ulises de James Joyce. James Joyce despliega en Dublineses un retrato de la sociedad dublinesa de principios del siglo XX a través de 15 relatos cortos que son obras maestras. Con un tono realista y en ocasiones algún burlón, el escritor irlandés refleja la parálisis cultural, mental y social de una ciudad sometida al Imperio Británico y la Iglesia Católica.

5.- Londres y La Señora Dalloway de Virginia Woolf. En su cuarta novela Virginia Woolf sigue los pasos de Clarissa Dalloway a lo largo de un día mientras ultima los preparativos para una fiesta que va a ofrecer esa noche. La anfitriona burguesa por excelencia, un poco snob pero con mucha clase, la Señora Dalloway se pasea por calles elegantes como Bond Street y por el regio Regent Park. Si no has estado en Londres, te parecerá que la descubres a través de sus ojos.

6.- Santiago de Chile y La casa de los espíritus de Isabel Allende.
Rosa la Bella del Valle tiene la piel blanca como la de un fantasma, el pelo verde y una belleza extraña que fascina a los que la rodean. Esteban Trueba se enamora de ella pero ella muere envenenada por error. Años después, Esteban se casa con la hermana de Clara, la clarividente Rosa, y con ella se muda a la casa de campo Las Tres Marías. Así empieza una saga familiar en la que Allende entreteje los acontecimientos históricos que sacudieron a Chile (como el golpe de Pinochet). ¡No hay libro mejor para descubrir este fascinante país!

7.- Sarajevo y La palabra más hermosa de Margaret Mazzantini.
Gemma está en su casa de Roma cuando recibe una llamada telefónica que transporta al pasado. Todo empezó en Sarajevo en 1984, la ciudad en la que se enamoró y su lucha por tener un hijo en un país desgarrado por la guerra. Sentimientos, dolor y giros. Sarajevo es el destino perfecto para una escapada.

8.- Bangkok y Bangkok de Lawrence Osborne. ¿Qué decisión podría tomar un hombre sin perspectivas, sin trabajo, sin carrera profesional? Pues bien, el protagonista de esta novela lo deja todo y se muda a uno de los lugares más increíbles del planeta. Tailandia, un país de calles estrechas, pueblos y nombres difíciles de encontrar en los mapas es el escenario de sus aventuras y desventuras. Olores exóticos, colores vibrantes, paisajes de ensueño y sensación de abandono. Bangkok es el lugar perfecto para perderse antes de encontrarse otra vez. El libro de Lawrence Osborne te dará ganas de descubrir Tailandia.

9.- Tokio y Tokio Blues de Haruki Murakami. Todo un best seller publicado por primera vez en 1987, Tokio Blues (el título original es Noruwei no mori la novela de Haruki Murakami es un largo flashback. Llena de nostalgia, conocemos la conmovedora historia de amor imposible entre Toru Watanabe y Naoko en el Tokio de finales de los años 60. El trasfondo es una ciudad en ebullición en la que los estudiantes japoneses se enfrentaban al orden establecido. Es un viaje por la vida en el que la muerte es sólo un capítulo más. ¡Sentirás que puedes casi tocar Japón!

10.- París y Los Miserables de Víctor Hugo. ¿Quién no conoce la increíble historia de Jean Valjean? Antiguo preso, perseguido y cazado por el inflexible inspector de la Policía de París Javert. Estamos en el siglo XIX y Víctor Hugo nos retrata una ciudad que es el retrato de una sociedad hostil, habitada por gente miserable y sin escrúpulos. Omisiones, silencios, faltas, amores perdidos, la mentira y la redención.

Un Angel LLamado Mama

Los ángeles existen es ten cercas de ti y no te das cuenta. te toman de la mano, te guían te consuelan, secan tus lagrimas por ti, ríen contigo y te cubren con sus alas para que nada malo te suceda. Fueron enviados por dios a la tierra, llamados…………….. MAMA

POEMA JOVEN MADRE

                      
La joven madre puso su pie en el sendero de la vida.
-¿Es largo el camino? -preguntó.
Su guía le contestó: -Sí, y el camino es arduo.
Te envejecerás antes de llegar a su final.
Pero el final será mejor que el principio.
Pero la joven madre estaba feliz y pensaba que nada
podía ser mejor que el tiempo que estaba viviendo.
Por eso, se puso a jugar con sus hijos, a recoger flores para ellos
a lo largo del camino, y los bañó en los arroyos cristalinos;
el sol brilló sobre ellos, la vida era buena y la joven madre gritó:
-Nada podrá superar la hermosura de esto.
Llegó la noche, y la tormenta, el sendero se oscureció
y los niños temblaron de frío. La madre los allegó a su seno,
y los cubrió con una manta. Los niños dijeron:
-Mamita, no tenemos miedo porque tú estás con nosotros,
y nada nos puede dañar.
La madre dijo: Esto es mejor que la luz brillante del día,
porque he infundido valor a mis hijos.
Llegó la mañana, y vieron una montaña por delante.
Los niños subían y el cansancio los vencía, pero la madre,
aunque cansada, les decía siempre:
Tengamos un poco de paciencia y llegaremos.
Llegaron a la cumbre y allí dijeron:
Sin ti jamás hubiéramos llegado, mamá.
Aquella noche la madre, acostada, miró las estrellas y dijo:
Este día es mejor que el anterior, porque mis hijos han aprendido
a enfrentar las asperezas de la vida con entereza.
Ayer les di coraje, hoy les he dado fortaleza.
El día siguiente trajo extrañas nubes sobre la tierra,
que la cubrieron de tinieblas. Eran las nubes de la guerra,
del odio y del mal. Los hijos caminaron a tientas y tropezaron.
La madre les dijo: Miren hacia arriba. Levanten la vista hacia la Luz.
Y ellos miraron y vieron por sobre las nubes una Gloria eterna que los dirigió
y los llevó más allá de las tinieblas.
Aquella noche la madre dijo:
Este es el mejor de todos los días porque he conducido mis hijos al conocimiento de Dios.
 
Los días pasaron, las semanas, los meses, los años.
La madre envejeció y sus espaldas se curvaron.
Ya sus hijos eran grandes y fuertes y caminaban sin temor.
Cuando el camino se ponía difícil, ellos ayudaban a su madre.
Si el camino era muy áspero, la levantaban porque era liviana como una pluma.
Por fin llegaron a una colina, detrás de la cual divisaron un camino
resplandeciente y las puertas de oro abiertas de par en par.
La madre dijo: He llegado al final de mi viaje.
Ahora sé que el final es mejor que el principio, porque mis hijos
pueden caminar solos y sus hijos les siguen.
Y los hijos dijeron: Siempre caminarás con nosotros, mamá,
aun después que hayas pasado por aquellas puertas.
Y de pie, se quedaron mirándola cuando sola siguió caminando
hasta que las puertas de oro se cerraron tras ella.
Y se dijeron: No podemos verla, pero todavía está con nosotros.
Una madre como la nuestra es más que una memoria.
Es una presencia viva.
                                                                                                                    
Óscar Pech Lara

Poema: El dulce sabor de una mujer exquisita

Una mujer exquisita no es aquella
que más hombres tiene a sus pies,
sino aquella que tiene uno solo que la hace realmente feliz.

Una mujer hermosa NO es la más joven, ni la más flaca,
ni la que tiene el cutis más terso o el cabello más llamativo,
es aquella que con tan sólo una sonrisa y un buen consejo puede alegrarte la vida.

Una mujer valiosa no es aquella que tiene más títulos,
ni más cargos académicos es aquella que sacrifica
su sueño por hacer felices a los demás.

Una mujer exquisita no es la más ardiente,
sino la que vibra al hacer al amor
solamente con la persona que ama.

Una mujer interesante no es aquella
que se siente halagada por ser admirada
por su belleza y elegancia,
es aquella mujer firme de carácter que puede decir NO.

“Y un hombre, un hombre exquisito
es aquel que valora una mujer así.”

Que se siente orgulloso de tenerla como compañera……

Que sabe tocarla como un músico virtuosísimo
toca su amado instrumento…….

Que lucha a su lado compartiendo todos sus roles,
desde lavar platos y atender tripones, hasta devolverle los masajes
y cuidados que ella le prodigó antes…..

La verdad, compañeros hombres, es que las mujeres en eso de ser
‘Muy machas’ nos llevan gran recorrido…..

¡Qué tontos hemos sido, y somos cuando valoramos el regalo
solamente por la vistosidad de su empaque…..!

¡Tonto y mil veces tonto el hombre que come basura en la calle,
teniendo un exquisitito manjar en casa!

Gabriel García Máquez