Un Angel LLamado Mama

Los ángeles existen es ten cercas de ti y no te das cuenta. te toman de la mano, te guían te consuelan, secan tus lagrimas por ti, ríen contigo y te cubren con sus alas para que nada malo te suceda. Fueron enviados por dios a la tierra, llamados…………….. MAMA

POEMA JOVEN MADRE

                      
La joven madre puso su pie en el sendero de la vida.
-¿Es largo el camino? -preguntó.
Su guía le contestó: -Sí, y el camino es arduo.
Te envejecerás antes de llegar a su final.
Pero el final será mejor que el principio.
Pero la joven madre estaba feliz y pensaba que nada
podía ser mejor que el tiempo que estaba viviendo.
Por eso, se puso a jugar con sus hijos, a recoger flores para ellos
a lo largo del camino, y los bañó en los arroyos cristalinos;
el sol brilló sobre ellos, la vida era buena y la joven madre gritó:
-Nada podrá superar la hermosura de esto.
Llegó la noche, y la tormenta, el sendero se oscureció
y los niños temblaron de frío. La madre los allegó a su seno,
y los cubrió con una manta. Los niños dijeron:
-Mamita, no tenemos miedo porque tú estás con nosotros,
y nada nos puede dañar.
La madre dijo: Esto es mejor que la luz brillante del día,
porque he infundido valor a mis hijos.
Llegó la mañana, y vieron una montaña por delante.
Los niños subían y el cansancio los vencía, pero la madre,
aunque cansada, les decía siempre:
Tengamos un poco de paciencia y llegaremos.
Llegaron a la cumbre y allí dijeron:
Sin ti jamás hubiéramos llegado, mamá.
Aquella noche la madre, acostada, miró las estrellas y dijo:
Este día es mejor que el anterior, porque mis hijos han aprendido
a enfrentar las asperezas de la vida con entereza.
Ayer les di coraje, hoy les he dado fortaleza.
El día siguiente trajo extrañas nubes sobre la tierra,
que la cubrieron de tinieblas. Eran las nubes de la guerra,
del odio y del mal. Los hijos caminaron a tientas y tropezaron.
La madre les dijo: Miren hacia arriba. Levanten la vista hacia la Luz.
Y ellos miraron y vieron por sobre las nubes una Gloria eterna que los dirigió
y los llevó más allá de las tinieblas.
Aquella noche la madre dijo:
Este es el mejor de todos los días porque he conducido mis hijos al conocimiento de Dios.
 
Los días pasaron, las semanas, los meses, los años.
La madre envejeció y sus espaldas se curvaron.
Ya sus hijos eran grandes y fuertes y caminaban sin temor.
Cuando el camino se ponía difícil, ellos ayudaban a su madre.
Si el camino era muy áspero, la levantaban porque era liviana como una pluma.
Por fin llegaron a una colina, detrás de la cual divisaron un camino
resplandeciente y las puertas de oro abiertas de par en par.
La madre dijo: He llegado al final de mi viaje.
Ahora sé que el final es mejor que el principio, porque mis hijos
pueden caminar solos y sus hijos les siguen.
Y los hijos dijeron: Siempre caminarás con nosotros, mamá,
aun después que hayas pasado por aquellas puertas.
Y de pie, se quedaron mirándola cuando sola siguió caminando
hasta que las puertas de oro se cerraron tras ella.
Y se dijeron: No podemos verla, pero todavía está con nosotros.
Una madre como la nuestra es más que una memoria.
Es una presencia viva.
                                                                                                                    
Óscar Pech Lara

Poema: El dulce sabor de una mujer exquisita

Una mujer exquisita no es aquella
que más hombres tiene a sus pies,
sino aquella que tiene uno solo que la hace realmente feliz.

Una mujer hermosa NO es la más joven, ni la más flaca,
ni la que tiene el cutis más terso o el cabello más llamativo,
es aquella que con tan sólo una sonrisa y un buen consejo puede alegrarte la vida.

Una mujer valiosa no es aquella que tiene más títulos,
ni más cargos académicos es aquella que sacrifica
su sueño por hacer felices a los demás.

Una mujer exquisita no es la más ardiente,
sino la que vibra al hacer al amor
solamente con la persona que ama.

Una mujer interesante no es aquella
que se siente halagada por ser admirada
por su belleza y elegancia,
es aquella mujer firme de carácter que puede decir NO.

“Y un hombre, un hombre exquisito
es aquel que valora una mujer así.”

Que se siente orgulloso de tenerla como compañera……

Que sabe tocarla como un músico virtuosísimo
toca su amado instrumento…….

Que lucha a su lado compartiendo todos sus roles,
desde lavar platos y atender tripones, hasta devolverle los masajes
y cuidados que ella le prodigó antes…..

La verdad, compañeros hombres, es que las mujeres en eso de ser
‘Muy machas’ nos llevan gran recorrido…..

¡Qué tontos hemos sido, y somos cuando valoramos el regalo
solamente por la vistosidad de su empaque…..!

¡Tonto y mil veces tonto el hombre que come basura en la calle,
teniendo un exquisitito manjar en casa!

Gabriel García Máquez